Los grandes formatos:
la quintaesencia del néctar

Los grandes formatos son las botellas más adaptadas para consumir en las grandes ocasiones. La cata de un « grand cru » en formato grande garantiza unos momentos excepcionales !
Nuestros grandes formatos provienen directamente de los châteaux. Se conservan en condiciones óptimas en nuestra biblioteca imperial para garantizar la expresión más noble de los grandes vinos.

Grandes formatos
1

Los grandes formatos

El mágnum es un formato de botella nacido en el siglo 18. Del latín « grand », el mágnum (1.5 litros) equivale a 12 copas. Este formato de botella permite un servicio fácil, una característica esencial que hace de este formato, el gran formato más vendido..

El Doble mágnum (3 Litros) , ha sido llamado así porque la botella corresponde a dos mágnum. Este formato es el más asequible de los formatos grandes.

El Jeroboam (de origen de Burdeos) o sea 5 Litros equivale a 36 copas. Pero el Jeroboam de Champagne o Borgoña contiene 3 litros (y así es el equivalente al doble mágnum bordelés). El origen del nombre proviene del rey bíblico. El Jeroboam es más raro y se adapta perfectamente a una cena con amigos. Esta botella necesita un envejecimiento más largo, ¡mejor privilegiar las añadas que alcanzan la madurez !

El Imperiale de 6 Litros es de Burdeos. EnChampagne, el Imperiale se llama Mathusalem. El Imperiale es un formato noble que se puede utilizar en las grandes ocasiones como la boda o el bautizo. El formato es perfecto para las añadas de más de 10 años. A los coleccionistas les gustan tener algunos porque es uno de los formatos más escasos en los grands crus de Burdeos.

2

Los grandes formatos en Champagne

En los restaurantes estrellados, siempre se sirve el champagne proveniente de un mágnumporque esta botella grande confiere al vino un desarrollo de los aromas más armonioso. Así en los grandes formatos, los aromas se preservan mejor de la oxidación y alcanzan su madurez sin perder la frescura y la vivacidad. En Champagne, como en las otras regiones vinícolas, los aficionados consideran el mágnum como la mejor botella.

La Maison Drappier propone los formatos más impresionantes:

3

¿Como catar un gran formato?

Para los vinos tranquilos

A partir del formato mágnum, la conservación de los aromas vinculados a la vinificación y a la crianza en barrica, asi como la capacidad al envejecimiento del vino está amplifiada. Este cálculo puede hacerse de forma proporcional a la talla de la botella : por ejemplo, el potencial de envejecimiento del mágnum se multiplica por 2, el potencial de envejecimiento se multiplica por 4 en el caso del doble mágnum, y por 6 para un Jeroboam...
Esto se explica primero por el hecho de que el vino en formato grande se somete menos a la oxigenación (la proporción del aire entre el tapo y el vino es menos importante que en una botella de 0.75cl), la evolución del vino es más lenta. Por otra parte, la inercia térmica es superior y en este caso un formato grande va a resultar menos sensible a las variaciones de las temperaturas durante el envejecimiento.
De forma general, recomendamos abrir los grandes formatos con antelación, 2 o 3 horas antes de la cata, según el potencial de la añada y la edad del vino. Es mejor evitar abrir una gran añada joven embotellada en un formato grande, la concentración del vino no permitiría apreciar el vino como se debe. En caso contrario, si el vino alcanza su madurez de forma muy avanzada, la superficie del vino en contacto con el aire al momento del servicio, es muy superior en botellas grandes y así la aeración del vino resultará más eficaz.

Para los champagne

Un champagne con añada tiene un potencial de conservación muy grande, porque sólo se utilizan las grandísimas añadas para producir un champagne con añada.
Un champagne sin añada no tiene una vocación para envejecer mucho. Debe beberse sin esperar demasiado después de la compra, podremos conservarlo unos dos años en posición horizontal en una bodega adaptada.
Para catar un champagne de forma óptima, aconsejamos resfrescarlo en un cubo de hielo para no servirlo demasiado fresco. Para los formatos grandes, podemos conservarlo en la nevera (¡nunca en un congelador !) 12 o 24 horas antes de la cata. Una vez alcanzada la tempratura ideal entre 9 y 11 grados, déjese seducir por sus aromas delicados de agrios, tostado y frutas confitadas.

¡Botella grande para un gran vino!