René Gabriel
¡Un gran Ausone! Ya me quedó claro en la cata en barrica (18/20): nariz defensivo, dulce, con un terruño especiado; muy limpio, frambuesas silvestres, con semejanzas a un gran Rioja. Boca fina, femenina, tanino aterciopelado, equilibrado, con un final delicado, ligeramente dulzón. Mejor que el 89. En su fase frutal también lo anoté con 19/20 puntos. Esto hace pensar que, hacia 2010, este vino estará entre los más bellos del 90. En cualquier caso, el potencial tánico alcanza para muchas décadas más.
99: color profundo y denso, fino ribete acuoso. Bouquet abierto, ligeramente achocolatado, que indica un Merlot ya en evolución hacia la madurez; huellas de miel, pero también un fino tono aireado. Boca suave, extracto de grano fino, astringencia aún marcada, ligeramente firme; seguirá desarrollándose, pero alcanzará su punto álgido algo antes que el 88.
00: magnum: al principio más bien difícil, luego va ganando dulzor; tendencias de frutos rojos, delicada nota de miel, con muchas capas. En boca, mucha concentración, extracto amplio, casi comprimido, tipo esencia, astringencia seca. Un vino de fuerza, cuya verdadera fase de disfrute no comenzará hasta dentro de unos diez años. (19/20).
15: rojo vinoso bastante oscuro, algo apagado en el centro. Bouquet comedido, ligeramente terroso, mostrando una dulzura seca; se abre solo lentamente, con cuero “sudoroso” y pasas de uvas en parte sobremaduras. En nariz, sin embargo, le falta la clase de un Premier. En boca aún potente, pero la armonía no la ha encontrado ni después de 25 años; punta ácida punzante, todavía muchos taninos sin terminar. En sí tendría más potencial, pero no veo el futuro nada halagüeño. Esta botella: 16/20.
16: nivel de llenado: perfecto. Granate medio, borde finamente más claro. Bouquet abierto, pimienta rosa, grosella roja; aún se muestra bastante fresco, pero también con finas notas de fruta ligeramente inmadura, no molestas. Todo ello acompañado de un matiz mantecoso y de una delicada dulzura de pasas. En boca, jugoso, largo y bien equilibrado, centro suavemente compotado, pero también con notas más firmes. Ha mejorado un poco en los últimos años.