El magnum de champán encarna tanto la elegancia como la convivialidad de las grandes celebraciones. Más allá de su generoso volumen, este formato prestigioso ofrece condiciones de envejecimiento excepcionales que realzan los aromas y preservan la finura de las burbujas, convirtiéndolo en mucho más que una simple botella: un verdadero símbolo de compartir y refinamiento.
¿Cuál es la capacidad exacta de un magnum de champán y para cuántas personas alcanza?
Un magnum de champán tiene una capacidad de 1,5 litros, equivalente a dos botellas estándar de 750 mililitros. En términos de servicio, un magnum contiene generalmente unas 10 copas de champán (a razón de 150 ml por copa), por lo que es una excelente opción para servir a un grupo de 8 a 12 personas, según el tamaño de las copas y el contexto de la degustación. Este formato es especialmente adecuado para reuniones festivas o eventos en los que varios comensales desean compartir un momento.
¿Por qué se considera el magnum un recipiente óptimo para el envejecimiento del champán?
El magnum ofrece condiciones óptimas para el envejecimiento del champán principalmente gracias a su tamaño. Aunque la botella es más grande, el cuello del magnum tiene el mismo tamaño que el de una botella estándar, lo que implica que hay menos oxígeno en contacto con el vino por volumen. Esta reducción de la exposición al oxígeno ralentiza la oxidación, preservando durante más tiempo la frescura, las burbujas finas y los aromas vivos del champán. El formato magnum favorece una evolución más lenta y regular, desarrollando una paleta aromática más compleja y una mayor armonía que en la botella estándar.
¿Cómo servir un magnum de champán y cuáles son las condiciones óptimas de conservación?
Debido a su generoso volumen, el magnum requiere una refrigeración previa de unas 24 horas para alcanzar la temperatura de servicio ideal, entre 8 y 10 °C. Su manipulación requiere delicadeza para preservar la integridad de las burbujas y su efervescencia. El servicio se realiza en copas adecuadas, revelando así toda la finura de los aromas y las burbujas.
Para su conservación, el magnum se desarrolla en la oscuridad de una bodega templada, a una temperatura estable de entre 10 y 12 °C, con una humedad moderada y en posición horizontal. Este formato noble ofrece la ventaja de una guarda excepcional, permitiendo una maduración lenta y armoniosa del champán.
¿Por qué elegir un magnum para una ocasión especial?
El magnum seduce tanto por su presencia imponente como por su carácter convivial. Emblema de las celebraciones prestigiosas, evoca espontáneamente el compartir y, gracias a su envejecimiento óptimo, ofrece una experiencia de cata notable.
¿Cuál es la historia y el origen de este formato?
El magnum hunde sus raíces en la tradición vinícola y champanesa, donde las grandes botellas se utilizaban para celebrar los grandes acontecimientos. Su denominación, derivada del latín “magnum”, que significa “grande”, designa el primer formato por encima de la botella estándar de 75 cl. Los formatos superiores toman después nombres de figuras bíblicas, como el “Jeroboam”, que contiene 3 litros.